Mostrando entradas con la etiqueta LUCAS LEYS. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta LUCAS LEYS. Mostrar todas las entradas
19/8/10
¿PORQUE HAY LIDERES CRISTIANOS QUE CAEN EN PECADO?
Algunas de las historias más tristes que ha vivido la iglesia tiene que ver con líderes que caen en pecado y producen una gran vergüenza al pueblo de Dios. ¿Por que sucede esto? ¿Cómo es que llegan a eso?Si has vivido de cerca el ver caer a un líder yo sé que duele. Recuerdo cuando un famoso predicador que era muy respetado cuando yo era niño cayó en adulterio y su caída fue usada por la televisión como burla para la iglesia. Al principio nadie podía creer que esto fuera verdad y hasta me acuerdo que mi mamá no podía creerlo aún después de que él mismo lo reconociera llorando por televisión. ¡Qué dolor! Pero era obvio que el problema no había comenzado el día que la noticia salió a la luz. Nadie con su equipo mental funcionando se levanta un día y dice: hoy voy a hacer un desastre con mi vida, lastimar a mucha gente y hacer quedar mal a Cristo. Todo comienza poco a poco. Mucho antes que nadie se entere. Empieza con un flojo sí en un momento de soledad. Emerge de a poco adentro del corazón descuidado. Dios me ha dado el curioso privilegio de trabajar en muchos sectores del cuerpo de Cristo. He pastoreado en distintos países, para diferentes denominaciones, trabajado para distintas organizaciones y hoy viajo por el mundo compartiendo con líderes de todo tipo. Al tener está posibilidad de ver al hombre en acción puedo notar los siguientes problemas como potenciales puertas a una caída estruendosa: Líderes que se creen superados Aún el más respetado ministro de la palabra tiene que reconocer que es un pecador. Somos pecadores y a menos que Jesús estuviera equivocado no hay bueno ni aún uno (Mateo 19:17) Sí. Ni siquiera ese de traje raro que siempre está conmovido y haciendo milagros en TV es justo por sus propios meritos. Todos tenemos una necesidad desesperada de Dios y no podemos confiarnos de nuestra propia justicia. “Así que, el que piensa estar firme, mire que no caiga." (1 Corintios 10:12) El que cree estar exento de pecar ya abrió una puerta peligrosa. Además Mr. Satán tiene a los lideres de blanco preferido y la Biblia es clara en prevenirnos que el diablo está atento a nuestros pasos y por eso nosotros tenemos que estarlo aún más. Líderes que están totalmente solos Muchas veces el liderazgo genera soledad. Sea porque uno se va de misión a otro lugar o porque uno está en el tope de una congregación y generó una plataforma donde nadie te puede decir nada negativo, muchos se quedan solos en el liderazgo cristiano. Así muchos se han alejado de todo contacto con la civilización y viven en la burbuja de su ministerio unipersonal. El problema es que a la llegada de la tentación están solos también y no tienen de quién agarrase. Todo en ellos es tan misterioso, secreto y solitario que pronto solo cuentan con su propio criterio para discernir lo que está bien y mal y eso puede ser muy engañoso. No importa lo importante que sea un líder, todos necesitamos amigos que nos sostengan, puedan decirnos cuando consideran que estamos equivocados y nos llamen la atención si estamos en terreno peligroso. Líderes que tienen demasiado miedo a reconocer sus debilidades y tentaciones En muchos círculos cristianos existe el mito del súper líder. Esto fue creado por una generación que nunca hablaba de sus debilidades y pecados. Uno los escuchaba y jamás había nada negativo en sus vidas. Todo era ejemplar y no tenían ninguno de los problemas que tiene el resto de los humanos (todavía esto es cierto en algunos sectores y sobre todo en la televisión evangélica). Esto encima se vio agravado porque hemos sido el único ejercito que mata a sus heridos.¿Cómo? Muchos lideres han visto como otros han sido avergonzados por la iglesia en vez de ayudados y restaurados al estar en pecado. Entonces tienen miedo de confesar su debilidad. Recordemos que Jesús dijo que tire la primera piedra el que no tiene pecado. Un Jesús que estuvo atento a corregir pero siempre con amor. El camino de salida a este problema es que se levante una generación de lideres con autenticidad y transparencia. Yo soy un pecador y todavía hay cosas de mi carácter que me cuesta controlar. He tomado decisiones en el ministerio que han estado equivocadas y muchas veces he actuado con motivaciones erradas. Al reconocer eso quedo menos expuesto a crear una barrera de hipocresía que impida que otros demanden cuentas de mi vida y ministerio. Demasiada exposición sin lugar para el refresco No es fácil ser responsable del crecimiento espiritual de otras personas. Algunos lideres pasan todo el tiempo dando sin separar un tiempo para recibir también. Esto los debilita y fastidia. Muchas de las historias de caídas de lideres dan cuenta que fueron en momentos de defensas bajas. Y si a la responsabilidad natural del liderazgo le agregamos fama, viajes y una agenda descomunal el refresco se necesita con más urgencia. Separar tiempo en familia, buenas vacaciones y también nutrirse del ministerio de otros previene un estado de debilitamiento. Claro que hay mucho más por decir pero por ultimo me gustaría ayudarte a responder una pregunta que es muy importante ¿Qué puedo hacer si conozco a algún líder que está en pecado? Ayudarle confrontando su pecado. Cuando le señalas su pecado a alguien con amor le haces un favor. Primero vístete de misericordia no sea cosa que la confrontación tenga que ver con tu motivación de hundir a esta persona, mostrar tu espiritualidad, cuidar tu reputación o cualquier otra razón que no sea la de ayudar a esta persona y edificar el cuerpo de Cristo. Haz exactamente lo que entiendas que Jesús hubiera hecho. Habla en privado y si no hay progreso habla con un testigo. Si te encuentras con que además del pecado hay hipocresía que pretende quedarse así, entonces si tienes que hablar con otros lideres y denunciar el pecado. ¿Y si yo he sido la persona herida por el pecado? Lo mismo pero además perdonar. No hay otra llave para liberar tu corazón y el de esta persona.
LA CLASE DE SANTIDAD QUE QUIERO TENER
A fines de los noventa, en Estados Unidos se puso de moda entre los cristianos llevar brazaletes, llaveros y ropa con la inscripción W.W.J.D que son las iniciales de las palabras en inglés de la siguiente pregunta, traducida al español: ´¿Qué haría Jesús?´En una ocasión me invitaron a predicar en un enveto multitudinario donde el lema del encuentro era aquella sigla. Los que hablaron antes que yo se refirieron a la santidad y recomendaron a los jóvenes pensar muy bien antes de hacer algo malo y les advirtieron que hacer lo que no agrada a Dios trae consecuencias. Los jóvenes escuchaban con las cabezas gachas y algunos lloraban. Se respiraba un clima de tensión y vergüenza.Mientras oraba con los ojos abiertos, esperando mi turno, el Señor me indicó: Hasta este momento, se ha hablado como si la pregunta fuera ´¿Qué cosas NO haría Jesús?´, en lugar de preguntar qué cosas sí hubiera hecho. Cuando me tocó hablar, leí el pasaje en Lucas donde el propio Jesús anuncia con qué misión había venido a la tierra:“El Espíritu del Señor está sobre mí, por cuanto me ha ungido para anunciar las buenas nuevas a los pobres. Me ha enviado a proclamar libertad a los cautivos y dar vista a los ciegos, a poner libertad a los oprimidos, a pregonar el año del favor del Señor.” Lucas 4.18-19.Acto seguido hablé de lo que Sí hizo Jesús y lo que quiere hacer hoy en la tierra a través de la nueva generación. Hablamos de transformar la sociedad, de impacto, de amor y de sacrificio. Al terminar el entusiasmo entre los jóvenes era evidente.Pecados de acción y pecados de omisiónEs una lástima que la iglesia haya enfatizado por tanto tiempo sólo lo que no deben hacer los cristianos, lo que llamamos pecados de acción. Poco se ha enseñado sobre los pecados de omisión, que son aquellos pecados que tienen que ver con lo que no hacemos. Si hacemos una lista de los pecados de acción, de las cosas malas que no debemos hacer, la lista es larga como papel higiénico. Si anotamos los pecados de omisión, es decir, las cosas que deberíamos hacer y no hacemos, apenas recordamos unos cuantos: diezmar, orar, leer la Biblia, ir a la iglesia y obedecer a los padres. Estas son cosas esenciales, sin duda. Pero, ¿ahí termina lo que el cristiano debiera estar haciendo? ¿Qué haría Jesús en nuestro medio?Estoy convencido de que hacer la obra de Cristo contribuye enormemente a nuestra santificación; cuando empiezo a hacer lo que hizo Jesús, tengo mucho menos tiempo para hacer aquellas cosas que no debería hacer y que Jesús nunca hizo. Cuando empiezo a quedarme, a no hacer lo que Dios quiere que esté haciendo, es fácil que la tentación me encuentre ´disponible´. Eso fue lo que le pasó a David.Vayamos algunos años más adelante, mucho después de su valiente enfrentamiento con Goliat. El capítulo 11 de 2 Samuel relata que David tenía que salir en campaña contra los enemigos del pueblo de Dios, pero se quedó. El rey tendría que haber ido con el ejército pero se quedó muy cómodo en el palacio de Jerusalén mirando la tele. Una tarde (!) al levantarse de la cama, comenzó a pasearse por la azotea del palacio y desde allí vio a una mujer muy hermosa que se estaba bañando. Primero la miró con un ojo, luego con dos y después le sacó una foto. Hizo que la trajeran y, aprovechándose de ser el rey y de que el esposo de la mujer no estaba, se acostó con ella. Una vergüenza para un hombre que conocía tanto de Dios.Pero, ¿dónde había empezado todo? David no estaba donde tenía que estar. Estaba perdiendo el tiempo en el palacio en vez de estar haciendo lo que Dios quería que hiciera.Dios quiere hijos santos. La santidad es la belleza de la cristiana y el cristiano. Por ser la santidad justamente un reflejo de la hermosura del carácter de Cristo en nuestra vida, somos santos cuando hacemos lo que Cristo hizo. Es lamentable ver cristianos que piensan que ser santo es no fumar, no tomar, no bailar ni decir malas palabras.Esas características son una mínima expresión de lo que es la santidad. La persona santa es feliz porque está haciendo la voluntad de papá Dios, que es ´agradable y perfecta´ (Romanos 12.2). La madre Teresa de Calcuta fue santa, Martin Luther King, Martín Lutero y Hudson Taylor fueron santos, como todos aquellos que de todo corazón se entregan a hacer lo que Dios les pide y eso los hace parecerse cada vez más a Jesús.Dios quiere algo más que solo no nos metamos en problemas con los cristianos a nuestro alrededor. Él quiere un corazón obediente y una fe total. Él está más interesado en el corazón de sus hijos que en sus habilidades y conocimientos. Quiere vidas a prueba de pruebas. Quiere cristianos que mantengan el gozo y la esperanza en las dificultades; que conserven la paz y el dominio propio en medio de las tensiones. Dios quiere algo más que carisma y popularidad; él está buscando verdadera santidad. Esa que tiene que ver con la pureza de corazón y de la que podemos conversar en voz baja solo ÉL y nosotros. Santidad que tiene que ver con lo que en nuestro lugar hubiese hecho el Santo.Yo quiero alejarme de aquellas cosas que ofenden a mi Señor. Pero también no quiero ofenderlo al no hacer lo que me pide.
SIETE SEÑALES DE UN LIDER JUVENIL SOBRESALIENTE
Lejos del estereotipo de líder juvenil hombre, joven, gracioso, intérprete de la guitarra, seminarista y con una camioneta, las siguientes señales acompañan a cada líder juvenil eficaz (sea hombre o mujer). Dios requiere algo más de un líder de jóvenes que saber cómo armar un buen programa para los encuentros semanales que organiza. El liderazgo eficaz es el complejo resultado de una diversidad de factores.Aun así, se pueden identificar algunas características que acompañan a cada líder de jóvenes y adolescentes que logra hacer un trabajo sobresaliente. Lejos del estereotipo de líder juvenil hombre, joven, gracioso, intérprete de la guitarra, seminarista y con una camioneta, las siguientes señales acompañan a cada líder juvenil eficaz (sea hombre o mujer):Señal 1: lleno del Espíritu SantoClaro que esta característica no es exclusiva del liderazgo juvenil. Ser llenos del Espíritu Santo es condición obligatoria para ser un cristiano eficaz. Pero en el caso del líder o pastor de adolescentes, si no es lleno del Espíritu de Dios, su consejería se limitará a manejar recursos humanos, que por buenos que sean, no podrán satisfacer plenamente las necesidades de los jóvenes en conflicto. Tampoco nuestras motivaciones serán las correctas y nuestro trato no tendrá la eficacia de quien está provisto de la guía del Espíritu en la toma de decisiones.La espiritualidad del líder juvenil es fácilmente discernible para los adolescentes y jóvenes de este tiempo. A ellos no les basta con un lindo sermón arriba de un púlpito. Las relaciones interpersonales cercanas entre los líderes y los jóvenes son indispensables para un ministerio sano. Pero es en esa cercanía que se puede notar mejor el verdadero carácter del líder juvenil. Aun cuando parezca que los adolescentes no prestan atención, miran de cerca si las palabras de los líderes cuando predican son vividas por ellos cuando están abajo del escenario. Si los líderes pretenden acompañar a los adolescentes a la madurez en Cristo, eso es imposible de hacer si ellos mismos no cultivan una relación de dependencia con el Espíritu de Dios.Señal 2: tiene un sentido de llamadoPara muchos es obvio pensar que la decisión de ir a hacer misiones en lugares alejados y difíciles tiene una única explicación en un llamado especial del Señor. Pero el ministerio juvenil es tan transcultural como cualquier ministerio a otra geografía. Involucra cambios de lenguaje, diferentes vestimentas, música, danzas exóticas y distintas presuposiciones morales. Si aquellos que se disponen a participar del ministerio con adolescentes no tienen un llamado claro y específico a trabajar con ellos ocurrirá una de dos cosas o ambas: se sentirán muy pronto miserables o harán sentir miserables a sus adolescentes. Tener la convicción de que Dios es quién nos ha convocado a hacer ese trabajo es la única fuente de afirmación en que deberíamos depositar nuestra confianza. Al final, los resultados serán impredecibles en el ministerio en general, y más aún en el ministerio que cuenta con la edad más impredecible. Solo un sentido de llamado claro hará entonces que el líder siga adelante.Es tiempo de que se levanten líderes que no están «practicando hacer ministerio» mientras trabajan con los jóvenes, pues hoy hacen falta dirigentes que entiendan que han sido llamados por Dios a invertir en esta generación y a hacer un serio esfuerzo más allá de los aparentes resultados o de las expectativas de personas de otros ministerios.Señal 3: está preparado para la tarea de aconsejarLa juventud es una época de muchas preguntas. La posmodernidad ha tornado compleja la dinámica adolescente; los cambios se han exagerado y los mensajes contradictorios abundan. Por eso es necesario que quienes guían jóvenes tengan respuestas contundentes y no ingenuas. El rol de modelo que a cada líder le toca debe ser ejercido con responsabilidad, y aquellos que han sabido aconsejar a sus adolescentes pronto comenzarán a recibir más muchachos(as) pidiendo consejos. Por eso, los líderes eficaces están preparados para la tarea de dar consejos comprometidos y sabios; para hacerlo se especializan en las cuestiones de la cultura, las crisis familiares, la identidad y en los distintos métodos para hacer una consejería eficaz. En otras palabras, trabajan y estudian para ser mejores consejeros. Pero un condimento que no puede faltar es ser confiables.La confiabilidad es parte inherente a la capacidad de aconsejar y a la posibilidad de entablar una relación personalizada. Líderes que no poseen esta cualidad no tardarán en ser descartados por los adolescentes. El secreto de confesión es de vida o muerte para personas muy conscientes de sí mismas como son los jóvenes. Personalmente puedo decir que, aunque soy un predicador, he observado frutos más milagrosos en ocasiones donde tuve el regalo de poder dar la palabra adecuada en el momento justo a una necesidad específica de alguien. Seamos sinceros: la mayoría de las predicaciones quedan en el aire, pero esos momentos en que alguien se abre con una persona que para ella es importante tienen un impacto mucho más poderoso. Por eso es que me da lástima ver tantos líderes que solo dependen de un micrófono para comunicarse con sus jóvenes, pues se pierden tantas oportunidades por no ahondar en una consejería sabia...Señal 4: está actualizado respecto a la cultura jovenEl vértigo de cambio impulsado por los medios y el mercado exige una constante actualización de parte de los líderes juveniles. Las distintas tribus de adolescentes tendrán diferentes características en sus gustos musicales, en su vestimenta y en su lenguaje, y desconocer sus «ondas» equivaldrá a mostrar desinterés por sus gustos y atracciones. Un grupo de adolescentes requiere una disposición transcultural similar a la que necesitan las misiones en otras latitudes, solamente que el cambio es generacional más que geográfico. El líder eficaz estará atento a cuáles son las características de los adolescentes de su barrio y de su iglesia.Una manera de lograr esta actualización es observarlos en los lugares donde ellos se juntan (escuelas, la puerta de las disco, hamburgueserías y demás). Otra manera recomendable es preguntarles a ellos mismos. Los jóvenes se sienten importantes cuando se les pregunta y por eso funcionan muy bien los cuestionarios y encuestas. Sacar a los jóvenes cristianos del templo y llevarlos a lugares públicos a hacer cuestionarios acerca del gusto y tendencias culturales no solo sirve a los líderes para estar actualizados sino que resulta una excelente actividad que los chicos agradecerán. Revistas, películas y programas de moda pueden bien ser auscultados para informarnos de qué es lo que los jóvenes están escuchando fuera de nuestro medio.Si nuestra misión es ser luz, ir por todo el mundo y predicar las buenas nuevas de salvación tenemos que prestar atención a qué está pasando a nuestro alrededor, y si además queremos dar en el blanco con las preguntas que esta generación tiene, no podemos estar predicando siempre de la misma manera. Es necesario hacer contacto con sus puntos de interés y sus códigos culturales. Siempre que ve alguna buena revista con temas relacionados con las modernas tendencias juveniles, mi esposa me la compra porque sabe que quiero saber qué se viene o qué influye a los muchachos cuando están en la escuela o expuestos a los medios masivos de comunicación.Señal 5: trabaja en equipoLos líderes juveniles eficaces saben que solos no pueden lograrlo todo. Entienden que Dios capacitó a su cuerpo con distintos roles y dones (1Co 12.4–30) y que es tarea del líder equipar a otros para la tarea del ministerio también (Ef 4.12). Los líderes eficaces también entienden que la misión es más importante que la posición y por eso reconocen las habilidades de otros y les facilitan la tarea sumándolos al trabajo.Son tantas y tan complejas las necesidades de los jóvenes actuales que es imposible para un o una líder estar cerca de todos sus adolescentes a menos que sea un grupo verdaderamente reducido. Pero si el anhelo de un ministerio juvenil es multiplicarse, hace falta mayor mano de obra. El liderazgo reconoce esto y dedica buena parte de su tiempo a reclutar voluntarios para su ministerio juvenil. Cuantos más líderes de calidad se tenga, más posibilidades de maduración y resolución de conflicto tendrán los jóvenes. Los jóvenes no necesitan solo líderes atléticos que sepan tocar la guitarra y sean extrovertidos. Si hay algún miembro en el equipo de liderazgo con estas características, ¡sensacional!, pero hay jóvenes que se identificarían mejor con otras personalidades. Los mejores equipos son los que tienen una buena dosis de diversidad de intereses, personalidades y edades, y por tanto, contar con líderes adultos involucrados, por ejemplo, enriquece al ministerio con experiencia, contención y modelos.Los líderes juveniles simplifican las tareas del ministerio consiguiendo y estimulando la gente adecuada para cada una de ellas.Señal 6: incluye a los padresTratar de interpretar a los adolescentes fuera del esquema familiar sería un cuadro incompleto. Por eso los líderes no deberían ponerse en situación de competencia con los padres sino aprender a trabajar juntos. La adolescencia no solo llega para los hijos, también les llega a los padres aunque en un rol diferente. El punto clave para muchos es la llamada «brecha generacional». Ser adolescente hoy no es lo mismo que fue ser adolescente en los años setentas, y esta realidad tiene diversas consecuencias. De todas maneras, la presente generación de chicos no puede desarrollarse positivamente sin el marco de estabilidad, comprensión y amor incondicional que los padres deben brindarles, y esto es reconocido por los líderes juveniles eficaces. Trabajar con los padres no siempre es fácil. Yo también he tenido padres que ¡más vale perderlos que encontrarlos! Pero los líderes eficaces se esfuerzan por sumar al equipo de trabajo al menos a algunos padres que enriquezcan al ministerio con una imagen de familia y le dé a otros padres mayor credibilidad. Hay buenos programas que se pueden hacer para ayudar a las familias a tener un mejor tiempo juntas, y las fiestas son siempre una gran oportunidad: graduaciones, navidad, el día de la madre, el padre o la amistad. También podemos inventar otras «fiestas» para empezar a incluir a la familia y celebrar ese diseño de Dios para la vida del ser humano.Señal 7: se especializaHistóricamente en América Latina se suele ver al ministerio juvenil como un escalón de ascenso hacia «el verdadero ministerio». ¡Qué error! Pienso que la escena irá cambiando en los próximos años, pero hoy, más y más estudiantes de instituciones teológicas se han dado cuenta de que Dios está llamando a una generación de líderes para que se especialicen en la tarea de evangelizar y discipular jóvenes. Desde hace poco más de una década, en países como Estados Unidos y Corea, un grupo cada vez mayor de estudiantes ha empezado a comprender el enorme desafío y la vitalidad que tiene el ministerio juvenil para la Iglesia de Cristo, y a la luz de esto se han ido agregando materias de ministerio juvenil a seminarios e instituciones teológicas. En algunas instituciones incluso se ofrecen maestrías y se empieza a hablar de doctorados en la especialización. Muy pronto esto se va a ver en nuestro continente.Pero más allá de las posibilidades académicas existe la razón eje del ministerio juvenil: los jóvenes necesitan líderes preparados; ellos se merecen dirigentes que articulen una filosofía sensata y entiendan por qué hacen lo que hacen; que además interpreten las Escrituras desde el contexto contemporáneo y comprendan las realidades interiores propias de la edad. Necesitan también guías creativos, con buena capacidad de auto-crítica y capaces de comunicar la visión y de organizarse.Los líderes juveniles sobresalientes se toman su trabajo muy en serio. Compran libros de ministerio juvenil, consiguen diversos materiales y estudian dedicadamente cómo ser cada vez mejores.El autor tiene un Doctorado en Misionología y es director de Especialidades Juveniles, una organización dedicada exclusivamente a generar recursos y entrenamiento para líderes juveniles. Vive, junto con su esposa Valeria y su pequeña hija, en Miami, Florida. Para información adicional escriba a info@especialidadesjuveniles.com
LO QUE EL MINISTERIO JUVENIL EFICAZ NO ES
Hay ocasiones en que es más fácil definir algo por lo que no es que por lo que es. Por eso es bueno re-pensar algunos conceptos populares que aunque contienen algo de verdad están equivocados respecto a lo que es un ministerio juvenil eficiente y fiel a todo su potencial. Hagamos las respectivas aclaraciones:No es una reuniónAlgunos creen que el ministerio juvenil se limita a la reunión del fin de semana. Los que piensan así utilizan todas sus energías en arreglar quién predica, quién dirige la alabanza y quién hace alguna que otra cosa diferente, pero no invierten su tiempo en relacionarse con cada uno de los jóvenes que asisten y menos piensan en todos esos adolescentes del barrio que no quieren por nada del mundo pisar el templo de una iglesia. La materia prima de un ministerio juvenil está compuesta por las personas que componen ese ministerio y las personas que se pretende alcanzar por medio de él. La programación de actividades es una excusa o el medio para acercarse a esas personas. Por eso, hacer una reunión a la semana no "es" el ministerio de nadie. No es un conventoSegún los objetivos eclesiales que nos dejó el mismo Señor Jesús, la iglesia está para ser agente de transformación en la comunidad. Después de amar a Dios, nuestra segunda consigna clara es amar al prójimo. La iglesia no está para alejar a los jóvenes del "cochino y asqueroso" mundo, sino para entrenarlos y entusiasmarlos con el amor de Cristo de tal manera que puedan contagiar a otros jóvenes con la ética y las verdades del Reino. Los ministerios juveniles estilo "convento" se la pasan hablando de lo malo que es el mundo sin dar ninguna alternativa, o peor, sin siquiera hacer contacto con nada de lo que los jóvenes viven en la vida diaria fuera de los templos. Estos ministerios suelen utilizar la Biblia como un texto del pasado sin hacer puentes con el presente. Crean una de dos situaciones: o jóvenes "extraterrestres" que no saben relacionarse con sus compañeros de escuela o barrio que necesitan a Jesucristo, o jóvenes hipócritas que viven una cosa en el templo pero fuera de él piensan y hacen otra. No es un frigoríficoEl propósito del ministerio juvenil no es mantener entretenidos a los jóvenes con actividades sanas mientras lleguen a la adultez. Las iglesias que piensan de esta manera suelen creer que los jóvenes y adolescentes no pueden servir al Señor durante esa edad y que la tarea con ellos consiste sólo en mantenerlos aprendiendo y en librarlos del mal mientras se hagan adultos. El no tomar en cuenta a los adolescentes es señal de una iglesia local minusválida. El apóstol fue claro al afirmar en 1 Corintios 12:4-11 que todos los nacidos de nuevo poseen dones, y los adolescentes no son la excepción. Es increíble el potencial que los adolescentes representan para el hoy de cada congregación. En general, ellos tienen más tiempo, más energía y más facilidad para alcanzar a otras familias a través de sus compañeros de estudio. Ellos tienen todas las posibilidades de convertirse en los miembros más activos de cada congregación, y el ministerio juvenil debería ser una punta de lanza para la estrategia evangelizadora de cada iglesia local. No es una escuelaGracias a los griegos, en occidente se cree que el sistema de enseñanza tiene que ver con llenar un vaso de agua. Es que desde la antigüedad se cree que si se tiene la información correcta se funciona correctamente. Pero este concepto es impreciso. Muchos conocemos gente que tiene toda la información bíblica necesaria, y sin embargo, no posee nada del fruto del Espíritu Santo.Los jóvenes no son como un vaso de agua que se llena sino como un fuego que se enciende. Nuestra función no es meramente enseñarles las historias bíblicas y obligarlos a aprender versículos bíblicos. La enseñanza es un componente muy valioso pero hay diversas maneras de propiciar el aprendizaje y sobre todo la madurez de nuestros de nuestros jóvenes. Si al pensar en el ministerio juvenil la única imagen que viene a la mente de un líder es la de un grupo de jóvenes sentados mirándose la nuca y escuchándolo a él o ella disertar por más de una hora, ese líder está en serios problemas y difícilmente podrá alcanzar lo que Cristo espera de nuestro ministerio.El Dr. Lucas Leys es el Director de Especialidades Juveniles. Lucas es también uno de los fundadores y el Director internacional de Liderazgo y Adolescecia, Grupo de Amigos (LAGRAM), una organización nacida en Argentina dedicada al evangelismo y el discipulado de adolescentes. Tomado de www.EspecialidadesJuveniles.com usado con permiso.
MADUROS NO ES MAS DUROS
Los jóvenes de hoy necesitan líderes auténticos. Líderes que sepan escucharlos. Líderes capacitados que sepan utilizar recursos inteligentes y, sobre todo, líderes maduros que sepan modelar como debe verse un cristiano más adulto que ellos.Pero a veces, esto de la madurez representa una paradoja para los líderes juveniles. Sobre todo si queremos hacer referencia a una madurez genuina. La iglesia suele medir la madurez en edad, vestimenta, activismo religioso y digamos “seriedad,” aunque no estoy seguro si esa es la palabra adecuada. Con lo del activismo los líderes juveniles no tienen problemas. Al contrario, la mayoría de los líderes juveniles son campeones en estar a cargo de la mitad de actividades posibles que se hacen en la iglesia. Pero las otras suelen ser un desafío. Pensemos: La mayoría de los líderes juveniles de América Latina suelen apenas distanciarse en edad de sus liderados. Eso hace que la vestimenta no difiera demasiado y por ultimo el paradigma de líder juvenil en América latina es justamente el simpático que toca algún instrumento y puede sonreír mientras tiene el micrófono en la mano. Con estas características los líderes juveniles muchas veces son vistos como menos maduros que el resto de adultos de la iglesia.La ecuación termina siendo más o menos así: Si la persona que lidera tiene muchos años, se viste como no después de los 80 y duda en sonreír al hablar, se sospecha automáticamente que es una persona madura. Pero si tiene no más de 30, usa jeans y zapatillas y le gusta invertir tiempo con adolescentes se sospecha automáticamente que es inmadura. Esto se ve agravado por el lamentable concepto de que el ministerio juvenil es una mera [práctica] hacia el ministerio “en serio.”La madurez cristiana debería medirse por otros parámetros que la edad, la vestimenta y el activismo. Todos conocemos adultos con títulos eclesiásticos, canas y traje o vestido que son irresponsable con sus palabras y hechos, son necios o viven amargados.La madurez espiritual debería medirse por el fruto del Espíritu. El apóstol Pablo le habla muy claro a los amigos de Galacia señalándoles que lo que el Espíritu Santo intenta producir en nosotros es amor, gozo, paz, paciencia, bondad, mansedumbre, perseverancia y dominio propio. Todas características que nos hacen personas en crecimiento y no estancadas en ser siempre iguales.Que nadie tenga en poco tu ministerio, sino se ejemplo.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
TEXTOS ANTERIORES
CUENTOS
(86)
PERGAMINOS
(55)
PR. CESAR CASTELLANOS
(29)
PR. CASH LUNA
(6)
G12 DON ORIONE
(5)
LUCAS LEYS
(5)
DANTE GEBEL
(3)
MARCOS WITT
(3)
PRA.CLAUDIA CASTELLANOS
(3)
ENCUENTRO
(1)
JAMES DOBSON
(1)
LIBROS
(1)
MAX LUCADO
(1)
QUE ES UN ENCUENTRO
(1)
RICK WARREN
(1)
¿PORQUE ES NECESARIO QUE ASIASTAS A UN ENCUENTRO?
(1)
LIBRERIA
- - ABC de la mayordomia
- - Benny Hinn - El gran milagro
- - Benny Hinn - Impactos del evangelio de la prosperidad
- - Brian Tracy - Traguese Ese Sapo
- - Carlos Mesters - Abrahamy Sara
- - Frank Hammond - Cerdos en la sala
- - Gene Edwards - El perfil de tres monarcas
- - Guillermo Maldonado - El poder de atar y desatar
- - Guillermo Maldonado - Sanidad interior y liberacion
- - Joel Osteen - Su mejos vida ahora
- - John Maxwell - 21 cualidades indispensables de un lider
- - John Maxwell - 21 leyes irrefutables del liderazgo
- - John Maxwell - Actitud de vencedor
- - John Maxwell - Compañeros de oracion
- - John Maxwell - Desarrolle el lider que esta en usted
- - John Maxwell - Desarrolle los lideres alrededor de usted
- - John Maxwell - El lado positivo del fracaso
- - John Maxwell - El mapa para alcanzar el exito
- - John Maxwell - El poder de una alianza en la iglesia
- - John Maxwell - El talento nunca es suficiente
- - John Maxwell - En medio de ninguna parte
- - John Maxwell - Lider de 360 grados
- - John Maxwell - Liderazgo eficaz
- - John Maxwell - Liderazgo excitante
- - John Maxwell - Los 21 minutos mas productivos en el dia de un lider
- - John Maxwell - Piense para obtener un cambio
- - John Maxwell - Recopilación de 40 artículos
- - John Maxwell - Se todo lo que puedas ser
- - John Maxwell - Seamos personas de influencia
- - Jonh Maxwell - Las 17 cualidades escenciales de un jugador de equipo
- - Jonh Maxwell - Las 17 leyes incuestionables del trabajo en equipo
- - Josh Macdowell - La fiabilidad de la biblia
- - Larry Huch - 10 maldiciones que bloquean la bendicion
- - Max Lucado - Aplauso del cielo
- - Max Lucado - Como Jesus
- - Max Lucado - Cuando Dios susurra tu nombre
- - Max Lucado - En manos de la gracia
- - Max Lucado - Promesas inspiradoras de Dios
- - Myles Munroe - El Proposito y el poder de la mujer
- - Myles Munroe - Entendiendo el proposito y el poder de los hombres
- - Neil Anderson - Rompiendo Las Cadenas
- - Paulo Cohelo - El Camino Del Arco
- - Peter Wagner - Como ser libre del espiritu religioso
- - Usos y costumbres de las tierras biblicas
- - Wayne W Dyer - Tus Zonas Erroneas
- - Yonqui Cho - La ley y la Gracia
- - Yonqui Cho - Obrar por fe no por vista
- - Yonqui Cho - Por Que La Triple Bendicion