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30/9/10

TODO DISCIPULO ES UN CREYENTE PERO NO TODO CREYENTE ES UN DISCIPULO

1.- El creyente suele esperar panes y peces; el discípulo es un pescador.
2.- El creyente lucha por crecer; el discípulo por reproducirse.
3.- El creyente se gana; el discípulo se hace.
4.- El creyente depende en gran parte de los pechos de la madre; el discípulo está destetado para servir. 1ª Samuel 1:23,24.
5.- El creyente gusta del halago; el discípulo del sacrificio vivo.
6.- El creyente entrega parte de sus ganancias; el discípulo entrega parte de su vida.
7.- El creyente puede caer en la rutina; el discípulo es revolucionario.
8.- El creyente busca que le animen; el discípulo procura animar.
9.- El creyente espera que le asignen tarea; el discípulo asume responsabilidades.
10.- El creyente murmura y reclama; el discípulo obedece y se niega a si mismo.
11.- El creyente suele ser condicionado por las circunstancias; el discípulo aprovecha las circunstancias para ejercer su fe.
12.- El creyente reclama que le visiten; el discípulo visita.
13.- El creyente busca en la Palabra promesas para su vida; el discípulo busca vida para cumplir las promesas de la Palabra.
14.- El creyente es yo; el discípulo es ellos.
15.- El creyente se sienta para adorar; el discípulo adora mientras va.
16.- El creyente pertenece a una institución; el discípulo es una institución él mismo.
17.- En el creyente la unión del Espíritu Santo es confirmación y meta; en el discípulo es medio para lograr la meta de ser testigo eficaz a toda criatura.
18.- El creyente suma; el discípulo multiplica.
19.- Los creyentes aumentan la comunidad; los discípulos aumentan las comunidades.
20.- Los discípulos de la iglesia primitiva trastornaron el mundo; los creyentes del siglo XX están trastornados por el mundo.
21.- Los creyentes esperan milagros; los discípulos obran milagros.
22.- El creyente es un ahorro; el discípulos una inversión.
23.- Los creyentes llenan templos; los discípulos conquistan el mundo.
24.- Los creyentes suelen ser fuertes como soldados acuartelados; los discípulos son soldados invasores.
25.- El creyente cuida de las estacas de su tienda; el discípulo ensancha el sitio de su cabaña.
26.- El creyente hace hábito; el discípulo rompe los moldes
27.- El creyente sueña con la iglesia ideal; el discípulo se entrega para lograr la iglesia real.
28.- La meta del creyente es ganar el cielo; la meta del discípulo es ganar almas para el cielo.
29.- El creyente maduro se hace discípulo; el discípulo maduro asume los ministerios de la iglesia.
30.- El creyente necesita de campañas para animarse; el discípulo vive en campaña porque está animado.
31.- El creyente espera un avivamiento; el discípulo es parte de él.
32.- El creyente agoniza sin morir; el discípulo muere y resucita para dar vida.
33.- El creyente aislado de su congregación se lamenta de no tener ambiente; el discípulo crea ambiente para formar una congregación.
34.- Al creyente se le promete una almohada; al discípulo una cruz.
35.- El creyente es socio; el discípulo es siervo.
36.- El creyente se enreda con la cizaña; el discípulo supera las luchas del diablo y no se deja confundir.
37.- El creyente es espiga; el discípulo es grano lleno en la espiga.
38.- El creyente es "ojalá"; el discípulo es "Heme aquí."
39.- El creyente, quizá predica el Evangelio; el discípulo hace discípulos.
40.- El creyente espera recompensa para dar; el discípulo es recompensado cuando da.
41.- El creyente es pastoreado como oveja; el discípulo apacienta los corderos.
42.- El creyente recibió la salvación por la cruz de Cristo; el discípulo toma su cruz cada día y sigue a Cristo.
43.- El creyente espera que oren por él; el discípulo ora por los demás.
44.- El creyente se congrega para encontrar al Señor; el discípulo trae la presencia del Espíritu Santo.
45.- Al creyente le es predicada la salvación por la Sangre de Cristo; el discípulo toma la Santa Cena y anuncia a las potestades de los aires la victoria de Cristo en él, para gloria de Dios.
46.- El creyente sigue intentando limpiarse para ser digno de Dios; El discípulo no se mira más y obra en la fe de que Cristo le ha limpiado.
47.- El creyente espera que le interpreten las escrituras; el discípulo conoce al Señor y habla de Él.
48.- El creyente no se junta con las personas del mundo; el discípulo se mete entre ellos para ganarlos para Cristo.
49.- El creyente busca consejos de los demás para tomar una decisión; el discípulo ora a Dios, lee la Palabra y en fe toma una decisión.
50.- El creyente espera que el mundo se perfeccione; el discípulo sabe que este no es el Reino de Dios y espera su venida

25/9/10

BUENA VOLUNTAD

Hace mucho tiempo, un rey colocó una gran roca obstaculizando un camino.

Se escondió y miró para ver si alguien quitaba la tremenda piedra. Algunos pasaron simplemente dando una vuelta. Muchos culparon al rey por no mantener los caminos despejados, pero ninguno hizo nada para sacar la piedra del camino.
Un campesino, que pasaba por allí con una carga de verduras, la vio. Al aproximarse a ella, puso su carga en el piso y trato de mover la roca a un lado del camino. Después de empujar y fatigarse mucho, con gran esfuerzo, lo logró.

Mientras recogía su carga de vegetales, vio una bolsa en el suelo, justo donde había estado la roca.

La bolsa contenía muchas monedas de oro y una nota del mismo rey diciendo que el oro era la recompensa para la persona que removiera la piedra del camino.

El campesino aprendió ese día que cada obstáculo puede estar disfrazando una oportunidad.

3/9/10

LIDERES DEL TERCER MILENIO

Líderes con la fuerza y determinación de luchar por su propia realización a través de lograr en ellos mismos la plenitud de su ser.
Líderes que se conduzcan éticamente en cada una de sus acciones, buscando el bien como valor supremo para lograr su trascendencia.
Líderes que hagan de la verdad la única forma de comunicar sus intenciones y ésta sea el valor que contenga cada una de sus palabras.
Líderes que estén conscientes de que sus resultados son la única forma a través de la cual se puede evaluar la importancia de sus acciones.
Líderes amantes de la belleza, valor que los impulsa a estimular el desarrollo del espíritu humano.
Líderes que a través del ser, el bien, la verdad y la belleza logren trascender en su tiempo forjando un mundo de valores hacia el tercer milenio. Líderes que no reconozcan fronteras, razas ni religiones para unimos en un mundo donde la paz, la prosperidad y la felicidad sean opción de todos los seres humanos, y que, conscientes de su misión histórica sean los forjadores de una nueva generación de seres excelentes, colaboradores de la grandeza de la creación.
Líderes con estos valores son los que necesita el mundo y reclama Dios.
Miguel Ángel Cornejo

GUERREROS DE LA LUZ

Los guerreros de la luz son aquellos que han luchado incansablemente por iluminar a la humanidad, son quienes han entregado su existir por alcanzar un ideal, son los virtuosos que han visto lo invisible, desafiando sus propias limitaciones, se han enfrentado a la crítica, al escepticismo y a la burla, han superado incontables barreras, han recorrido caminos áridos y arduos.
Los guerreros de la luz son los paladines de la verdad, la justicia y la bondad, pueden ser machacados, atacados sin tregua, es más, ser humillados y despreciados, pero su sello es único: son invencibles; pueden ser asesinados, pero nunca derrotados.
Los del pasado ya forman una galería inmortal que han vencido al tiempo, grabando su nombre en la historia universal, inolvidables, cuyas victorias nos acompañan hasta el fin de los tiempos, todos ellos han germinado y siguen creciendo en el corazón de las generaciones de nuestro tiempo, los actuales guerreros de la luz; y a pesar de sus enemigos, continúan escribiendo la historia noble de nuestros días. Lo mismo se les ve combatiendo por reformar gobiernos hacía la honestidad, luchando contra las dictaduras, rescatando niños abandonados, llevando alivio a los enfermos y desahuciados, entregando una caricia al desamparado, consolando la soledad del anciano, fundando empresas, alentando a la juventud, dando una sonrisa al pesimista, apoyando el cambio progresista, luchando por realizar un sueño.
Los guerreros de la luz tienen por estrella un ideal y por brújula sus propias convicciones, haciendo de los valores universales el núcleo de su existencia; y se cuentan por miles y tal vez millones quienes intentan detenerlos, pero es tal su fe, que finalmente y aun cuando algunos crean que los han vencido, su estrella sigue en el firmamento. Si mueren hay muchos más que ya la vieron y siguen con el mismo deseo que lo imposible se convierta en realidad, lo inaccesible en posible, la debilidad y etéreo en fortaleza y poder.
Ser guerrero de la luz es tener un ideal, un porqué vivir
Sus vidas son vidas plenas, pues entregan su vida apasionadamente a un sueño, están dispuestos a todo para que los demás puedan disfrutar de la luz que su propia estrella irradia.
La juventud es su esencia, pues solamente los jóvenes de espíritu pueden descubrir estrellas y lo más importante, son los únicos capaces de ofrecer su existencia por alcanzar un ideal.
Conviértase en joven y únase a los guerrero de la luz del tercer milenio y etéreo en fortaleza y poder.
Miguel Ángel Cornejo

POR FAVOR ¡ESCUCHA!

Si buscas en tu interior, en lo más profundo de tu ser, si puedes guardar silencio, podrás escuchar tu corazón; al principio te hablará en susurros, creerás que es tan extraño que no lograrás entender, pero si puedes esperar, sin interrumpir, tu silencio se convertirá en sonido, escucharás al fin a Dios como el silencio del que brotan todos los sonidos, y suavemente como el viento que sin lastimar hace mecer a las flores, recibirás una a una las respuestas que quieres encontrar, y si puedes a tu temperamento contener, sentirás la fuerza del reclamo y la verdad, deja que pase la tempestad y siembra cada palabra, escúchala en la profundidad de tu ser, levántate y de prisa haz aquello que tu corazón te demande, llevas el mejor mensaje, la paz contigo mismo y la certeza de que harás lo que tu corazón te llame siendo fiel a ti mismo que es la voz del amor, la melodía de tu propio ser, la misión que te invita a realizar lo que quieres y debes realizar.
Atrévete a escuchar a tu maestro interior que es la palabra de amor que surge de tu corazón.
Miguel Ángel Cornejo

LAS SANDALIAS DE DIOS

A Dios se le ocurrió venir de visita a la tierra y eligió una ciudad latinoamericana. Paseando por la plaza central, de pronto se percató de que una de sus sandalias se había roto. Pensó que sería una buena oportunidad para conocer más íntimamente el comportamiento del ser humano, pues para él una sandalia rota era un detalle sin importancia; buscó un lugar para que se la repararan; entró a un establecimiento en que el zapatero, un hombre de mediana edad, más que darle la bienvenida le gruño:
- ¿Qué quiere?
- ¿Podrá reparar mi sandalia?
- Enséñemela. Si se puede lo hago y si no, tirela a la basura.
Dios se la entregó y se dedicó a escuchar y observar el comportamiento del zapatero, quien no cesó de quejarse.
- Me ha ido muy mal, pocos clientes y puros trabajitos que dejan muy poco, como esta sandalia, además la situación política de mi país es un verdadero carnaval, nuestros funcionarios son unos payasos buenos para nada, y qué decir del terror que han sembrado los narcotraficantes, a quienes nadie puede detener, pues abusan de todo y de todos. La vida cada día es más cara, es imposible vivir decentemente; y agréguele – prosiguió el zapatero –: mi mujer está muy enferma y trabajo sólo para comprar medicinas; mi hijo mayor no tiene trabajo y lleva un año sin aportar un solo centavo a la casa; el marido de mi hija resultó un vago y ella trabaja para mantener a toda su familia; y para colmo de males, acaban de devaluar la moneda y todo se ha encarecido en forma terrible. Esto ya no es vida – concluyó y entregó la sandalia reparada.
Dios, no acostumbrado a pedir la cuenta, se la calzó y se despidió, alo que el zapatero, sorprendido, le reclamó:
- ¿Acaso se va a ir sin pagarme? Esto es el colmo, ¡cree que soy un estúpido! O me paga o llamo a la policía.
Sin alterarse Dios respondió:
- Tranquilo, hijo mío, yo soy Dios, no acostumbro usar dinero, pero pídeme lo que quieras.
El zapatero, confundido, incrédulo y desconfiado, preguntó:
- ¿De veras eres Dios?
- Por supuesto, pide lo que quieras.
- ¿De veras? – volvió a preguntar el sorprendido zapatero –, ¿lo que quiera? – a lo que Dios asintió:
- Pide lo que desees.
- Bueno – dijo el zapatero –, dame 100mil dólares con eso resuelvo toda mi vida.
- Bien – replicó Dios –, pero me tienes que dar algo a cambio.
- ¿Qué quieres que te entregue, señor?
- Dame tus piernas.
- ¡Imposible! – exclamó el zapatero –, ni por 300 mil dólares te las daría. Verás, las aprecio mucho y no me puedo imaginar sin piernas.
- Está bien, si no me quieres dar tus piernas, dame tus brazos.
Furioso, el zapatero replicó:
- ¡Imposible!, ni por un millón de dólares te los daría, ¿no ves que es con lo que mantengo a mi familia?; además, me convertiría en un inútil para muchas cosas.
- No te alteres – agregó Dios –, si no me quieres dar las piernas ni los brazos, dame tus ojos.
El zapatero gritó:
- Ni por todo el dinero del mundo te daría mis ojos. Dios no seas tan cruel, pídeme algo que me sea más fácil entregarte.
Y Dios concluyó:
- ¿No te das cuenta de que te he entregado todo sin pedirte nada a cambio? No existe fortuna capaz de comprar a un ser humano. Se puede devaluar tu moneda, pero no permitas que se devalúe tu espíritu. Entrégame tus deseos de vivir, de construir, de luchar, de amar y yo te daré todo lo que quieras. Tú tienes la respuesta, atrévete a decir sí a la vida.
Miguel Ángel Cornejo

TU ERES DIFERENTE

Tú naciste para formar parte de la aventura más extraordinaria que solamente Dios pudo concebir, vivir para ser parte de su creación.
Tú eres un ser singular, jamás otro ser como tú va a existir, posees el don de Dios, en tu imaginación están todos los sueños que deseas alcanzar, suma tu voluntad, carácter y decisión e inevitablemente tus estrellas se convertirán en realidad.
Tú tienes el poder en tus manos, para morir o para vivir, dentro de ti existe todo el universo y fuiste dotado con una voluntad y determinación para lograr lo que deseas lograr, eres único y diferente obra irrepetible y magistral, tu único destino es triunfar.
Tú eres ese alguien especial que posee la fortaleza o la debilidad y esta en tu decisión sentarte a la orilla del camino para ver a otros triunfar o comprometerte con la vida misma y decidirte a lograr tu plenitud y la cima conquistar.
Tú eres la suma de todas las generaciones anteriores y tienes la oportunidad histórica de mejorar a la humanidad y entregar tu existir para heredar a tus hijos un nuevo amanecer.
Tú eres el ser a quien Dios confió la realización de su creación.

ACTITUD DE BUSQUEDA

Cuando en tu vida concluye una etapa, cuando una cima logras conquistar, cuando obtenemos al fin lo que deseábamos alcanzar, cuando después de la euforia natural al deleitarnos con la victoria de un sueño convertido en realidad nos enfrentamos a un espacio vacío y nuestro espíritu busca con ansia realizar una nueva conquista, es cuando encontramos el tesoro que cada día podemos acrecentar y en la dimensión de nuestra búsqueda estará nuestra grandeza.
Buscar es un camino que nos lleva a la sorpresa diaria de algo diferente, así en cada amanecer debemos proponernos algo nuevo descubrir, con esta actitud jamás el aburrimiento nos alcanzará y mantendremos entonces nuestra capacidad de asombro, pues a cada instante de nuestra vida existirán dimensiones distintas por conocer, áreas no descubiertas en la ciencia o en la técnica, rasgos desconocidos en los seres vivos y en nosotros mismos.
Tu búsqueda será el pasaporte para vivir sin hastío, en un crecimiento continuo, sin más límites que los que tú quieras imponerte, en un camino sin final, un sendero de luz que jamás dejará en la oscuridad tu espíritu.
Conserva por siempre esa chispa para que ilumine por siempre tu ser, nunca ceses de buscar y siempre podrás encontrar. En ti mismo existe la grandeza infinita de Dios, en esa búsqueda la encontrarás y una vez conociéndolo, tus fronteras se convertirán en inmensidad no conocida del Creador.

APRENDER A VIVIR

• Aprende a mantenerte a ti mismo para que puedas mantener a otra persona.  
• Aprende a jugar contigo para que puedas jugar con los demás.
• Aprende a darte tiempo para que puedas dar tiempo a los otros.
• Aprende a ser feliz contigo mismo para que puedas dar felicidad.  
• Aprende a sonreír para que puedas ofrecer alegría.  
• Aprende a perdonarte a ti mismo para que seas capaz de perdonar.  
• Aprende a aprender para que puedas enseñar.  
• Aprende a pensar y harás pensar a los demás.  
• Aprende a ser amable contigo y darás amabilidad.
• Aprende a ser generoso con tu persona y derramarás generosidad.  
• Aprende a cuidarte y cuidarás a los que amas.  
• Aprende a hacer el bien y trascenderás.  
• Aprende a amarte a ti mismo y podrás amar.

NECESITO TUS OJOS

Quisiera tener señor unos ojos que me permitan comprender al mundo con todas sus contradicciones, sus maravillas y aberraciones, sus aciertos y sus absurdos, unos ojos que puedan entender porqué:

Existen los violadores y criminales que pueden embrutecer y perder tantos talentos de jóvenes promesas que se hunden entre las drogas y la masificación mental...

Ojos que me ayuden a entender la prostitución de los niños, pequeños que son usados y que pudren en sus manos lo que debería ser cristalina pureza...

Ojos que me permitieran comprender la soledad y el abandono de esos padres que dieron ayer su amor sin respuesta, y que un hijo sin mirarlos para siempre los dejó...

Ojos que distingan la mirada de la venganza y el rencor de quien se ensaña humillando y no detiene su odio hasta ver destruido a su enemigo...

Ojos que me expliquen porqué los padres no podemos percibir el anhelo de un niño por una caricia que alimente su espíritu, un consuelo en su tierna tristeza que ennoblezca su alma...

Señor... ¿existirán esos ojos en algún lugar del mundo? ¿Alguien podrá enseñarme a mirar lo que yo quiero ver?

Ojos que pudieran soñar, ojos que abiertos a lo imposible me respondan que sí lo puedo lograr, ojos que hagan resaltar de lo ordinario lo extraordinario, ojos que imaginen al mundo que yo deseo tener y que comprometan todo mi ser a que sí lo puedo lograr...

Sé, en lo más profundo de mi ser, que los ojos de Dios en mi los podré encontrar, Señor quiero tus ojos para comprender, amar y sentir la bondad del amor, necesito sentir tu presencia en mi corazón.

Los ojos de Dios pueden ver el mal del mundo, pero también contemplan maravillados a esos pocos idealistas que entregan su vida para rescatar al niño en su abandono, al anciano en su soledad, a impulsar a la juventud para que realice un mundo mejor, a quien perdona sin límites y nos da una caricia sin exigir deuda alguna, a quien puede amar a quien no conoce, a quien da lo mejor de sí sin tener responsabilidad alguna... A ellos los ve Dios, a los hombres y mujeres que le han dado su tiempo, su vida por amor.

Ojos que observen a los que cada día contribuyen a realizar su creación, entregando su vida sin límites porque creen en el amor y a ellos Dios no sólo los ve, sino que los guarda por siempre en su corazón; enséñame, te lo suplico, para que aprenda a ver con tus ojos.

Miguel Ángel Cornejo

SUPERMERCADO DE VALORES

La pequeña Regina de 7 años le contó a su mamá que en la clase la maestra le había dicho que todos los niños nacen con talentos o dones, con esa curiosidad y sabiduría de los pequeños preguntó:
— ¿Qué significa don?
—Es un regalo de la naturaleza.
Mamá para confirmar tomó el diccionario, localizó la palabra don y en voz alta repitió lo que leía:
-Del latín donum: dádiva, presente o regalo, bien natural o sobrenatural que tiene el cristiano respecto a Dios de quien lo recibe. Gracia especial para hacer algo.
Regina abrió aún más sus bellos ojos y sorprendida exclamó:
—Entonces Dios me hizo un regalo cuando nací, y ¿dónde está?
—Dentro de ti, de todas las cualidades naturales que posees irás descubriendo que hay una especial que sobresale de todas las demás.
—Y, ¿hasta cuándo descubriré mi regalo?
—Con el tiempo te darás cuenta que hay alguna tarea en especial que te fascina realizar.
— ¿Cómo qué?
—Pintar, curar, cantar, bailar, estudiar, cocinar, escribir, con alguna tarea te vas a sentir muy contenta cuando le realices y con ese don o regalo puedes llegar a ser feliz. No basta con que lo identifiquemos, es necesario que lo enriquezcas con valores. Con el tiempo te darás cuenta que hay alguna tarea en especial que te fascina realizar.
—Ahora si no entiendo, hay dones que te los regala Dios, pero ¿uno puede adquirir otros?
—Mira —le planteó a Regina la siguiente metáfora—, imagina cuando me acompañas al supermercado, recuerda que tomamos un carrito y vamos adquiriendo lo que deseamos.
Regina hizo un gesto de disgusto y la interrumpió:
—Hay cosas que yo deseo y tú no eres buena conmigo porque no me las compras.
Mamá acarició esa pequeña cabecita consolándola y agregó:
—Hay cosas que no son buenas para ti aun cuando te gusten y otras no me alcanza el dinero pues todo hay que pagarlo, pero regresemos al ejemplo, imagínate que este supermercado no se venden cosas sino valores.
— ¿Cómo cuales?
—Responsabilidad, disciplina, compromiso, entusiasmo, dedicación, determinación, etc.
— ¿Eso Dios no te lo regaló?
—No, tú tienes que adquirirlos.
—Y, ¿cómo voy a pagar cuando llegue a la caja?
—Dios te concedió una moneda mágica con la que puedes adquirir los valores que tú deseas.
— ¿Todos los que yo quiera?
—Sí, todos; y la moneda se llama fuerza de voluntad, todas las cosas buenas tienen un precio, si quieres un bonito vestido, un auto, una vida sana, ser feliz, en fin, todo aquello que sea bueno para ti vas a tener que pagar con tu esfuerzo para lograrlo.
—Y, ¿si no quiero adquirir ningún valor? ¿Qué pasa?
—Pues tus dones naturales se quedarán dormidos para siempre y no vas a poder disfrutar plenamente de la vida con el regalo que te hizo Dios.
—Y, ¿en ese supermercado de valores también hay cosas que te pueden hacer mal?
—Por supuesto, hay una sección de monstruos y aun cuando no lo creas hay quienes los compran: mentiras, corrupción, drogas, muchos otros nefastos antivalores que también hay que pagar.
—Y, ¿esos monstruos no se pagan con fuerza de voluntad?
—No, lo pagas con la vida, pues al principio crees que te ayudarán a vivir pero finalmente te destruyen, ya sea en una cárcel, huyendo siempre o autodestruido por los daños que le ocasionaste a tu cuerpo y a tu espíritu.
Finalmente Regina le pidió a su mamá:
—Me podrías llevar a ese supermercado, me encantaría conocerlo, tanto la parte de los valores como los monstruos.
—Ese supermercado es fruto solamente de la imaginación. Los monstruos los puedes ver todos los días en las noticias de tanta gente que vive haciendo el mal y los valores positivos todos los días los puedes adquirir en cualquier lugar en que te encuentres esforzándote cada día en ser mejor.

Los líderes saben que solamente a través del esfuerzo y determinación logran todo lo que se han propuesto, están conscientes de sus dones naturales y saben que la única forma de lograr su plenitud es a través de valores y de su compromiso personal con disciplina y constancia.

Reflexiona:
¿Cuál crees que sea tu mayor don? ¿Con qué tarea te sientes feliz al momento de realizarla?
¿Qué valores crees que necesitas adquirir para alcanzar la plenitud?
¿Estás dispuesto a pagar su precio, con fuerza de voluntad? ¿Qué acciones inmediatas te comprometes a realizar para lograrlo?

Recuerda:
Los dones o talentos naturales son regalos de Dios, los valores y antivalores adquiridos.

SABIDURIA

La experiencia nos enriquece y también nos puede empobrecer.
La experiencia puede ser constructiva o aniquilante.
La experiencia puede ser maravillosa u oscura.
La experiencia te modifica para crecer o para involucionar.
La experiencia te hace avanzar y también retroceder.
La experiencia es certeza y también incertidumbre.
La experiencia es mágica y también cruel, lo importante es qué hacer con ella, hay quien surge como un gigante y hay quien se empequeñece tanto que llega a desaparecer.

Es fuente de la sabiduría y también de amargura. Cuando te enfrente a una nueva vivencia pregúntate ¿por qué a ti?, ¿qué tenías que aprender?, ¿cuál ha sido la lección que te ha dejado? Y si se vuelve a repetir pregúntate que has dejado de asimilar porque seguramente si no lo has hecho se volverá nuevamente a repetir.

La sabiduría en la vida se alcanza cuando nos dejamos ilustrar por las experiencias que nos llevan a un estado superior de inteligencia y de bondad, cuando las sabemos asimilar podemos modificar por siempre nuestra existencia.

Se requiere humildad para dejarse ilustrar por la adversidad y un espíritu extraordinario para distinguir las aristas positivas que nos pueden enriquecer.

Pidámosle a Dios la sabiduría para no dejar pasar cada experiencia que nos permite encontrarlo y poder dirigir nuestras vidas con la certeza de que cada día podemos amar más, nacimos para mejorar y para lograr engrandecernos sin cesar hasta el día que dejemos de existir.

Recuerda, cada experiencia no asimilada por siempre se va a repetir, aprende, es más fácil avanzar que retroceder, no seas terco y se humilde para aprender.

Miguel Ángel Cornejo

NECESITAMOS LIDERES

La autoridad estará en crisis cuando quien manda se contente con ser un administrador (jefe), sin tomar la decisión de convertirse en líder. Lo que necesita una nación o cualquier grupo, grande o pequeño, es tener al frente no a un oportunista arrogante, sino a un servidor sincero.

¿Qué diferencias existen entre el jefe y el líder?

1. Para el jefe, la autoridad es un privilegio de mando; para el líder, un privilegio de servicio. El jefe ordena: "Aquí mando yo"; el líder dice: "Aquí sirvo yo"; el jefe empuja al grupo y el líder va al frente, comprometiendo con sus acciones.
2. El jefe existe por la autoridad; el líder, por la buena voluntad. El jefe cree que es suficiente una investidura de mando conferida desde fuera para conformar a su gusto el pequeño planeta sobre el que impera. El líder no necesita exhibir ante sus súbditos credenciales de legítima autoridad; su empeño generoso, su dinamismo mágico y su actitud de entrega son las mejores cartas con que los seguidores se enteran de que tienen una autoridad que no necesita imponerse por argumentos externos, sino por ejemplos entrañables. La autoridad del jefe impone; la autoridad del líder subyuga y enamora.
3. El jefe inspira miedo, se le teme, se le da la vuelta; se le sonríe de frente y se le critica de espaldas; tal vez se le odia en secreto. El líder inspira confianza, inyecta entusiasmo, envuelve a los demás en aires de espontánea simpatía, da poder a su gente; cuando él está presente fortalece al grupo. Si temes tu superior, es que tu superior es un jefe; si lo amas, es un líder.
4. El jefe busca al culpable cuando hay un error. El que la hace, la paga. Sanciona, castiga, reprende, en apariencia pone las cosas en su lugar, cree haber arreglado el mundo con un grito y con una infracción, pero ha cortado la rama torcida. El líder jamás apaga la llama que aún tiembla, jamás corta el tallo que aún verdece; corrige, pero comprende; castiga, pero enseña; sabe esperar. Por eso no busca las fallas por el placer sádico de dejar caer el peso de la autoridad sobre el culpable, sino que arregla las fallas y de paso rehabilita al caído.
5. El jefe asigna los deberes, ordena a cada súbdito lo que tiene que hacer: "A ti te tocó esta parcela de la izquierda, a ti, ésta de la derecha; ahora a trabajar y cumplir cada cual con lo suyo, mientras contemplo desde mi sillón cómo ustedes se movilizan y... ¡ay del incumplido!" El líder da el ejemplo, trabaja con los demás, y como los demás, es congruente con su pensar, decir y hacer; su deber es el propio de todos, va al frente marcando el paso.
6. El jefe hace del trabajo una carga; el líder, un privilegio. Los que tienen un líder, pueden cansarse del trabajo, pero jamás se fastidian, porque el magnetismo del líder abre ventanas a los ideales que delatan la alegría de vivir, de trabajar.
7. El jefe sabe cómo se hacen las cosas; el líder enseña cómo deben hacerse.
Uno se guarda el secreto del éxito; el otro lo enseña, capacita permanentemente para que su gente pueda hacer las cosas con autonomía y eficacia. Uno no se toma la molestia de señalar caminos; el otro vive poniendo flechas indicadoras para lograr el éxito.
8. El jefe maneja a la gente; el líder la prepara. El jefe masifica a las personas, las convierte en número y en fichas deshumaniza súbdito por súbdito hasta quedarse con un rebaño sin rostro ni iniciativa. El líder conoce a cada uno de sus colaboradores, los trata como personas, no los usa como cosas. Sabe que la comunidad no es una masa amorfa ni una colección de individuos en serie, respeta la personalidad, se apoya en el hombre concreto, lo dinamiza y lo impulsa constantemente.
9. El jefe dice vaya, el líder dice vayamos; líder es aquel que promueve al grupo a través del trabajo en equipo, suscita una adhesión inteligente, reparte responsabilidades, forma a otros líderes, parte de los hechos y de la vida del grupo para llegar a los principios, consigue un compromiso real de todos los miembros, formula un plan de trabajo con objetivos claros y concretos, motiva permanentemente para que su gente quiera hacer las cosa, supervisa la tarea de todos y difunde siempre una mística, un ideal profundo, una esperanza viva, una alegría contagiosa.
10. El jefe llega a tiempo; el líder llega adelantado. Éste es el santo y seña del verdadero líder: "un pie adelante del grupo, una mirada más allá de los seguidores". El que ve más que los otros es un líder, el que profetiza y vaticina, el que inspira y señala con un brazo en alto, el que no se contenta con lo posible, sin con lo imposible.

Hace de la gente ordinaria, gente extraordinaria; la compromete con una misión y la amalgama en la fe de realizar un sueño que le permita la trascendencia y la realización; le da significado a la vida de sus seguidores, un por qué vivir, es un arquitecto humano.

Miguel Ángel Cornejo

LA FUERZA DEL AMOR

El núcleo del amor es la fuerza, el valor que mostramos para luchar por lo que amamos, la fortaleza para defender lo que más apreciamos, enfrentar desafíos, superar barreras, derribar obstáculos. Cuando el amor es auténtico surge con la fuerza de la audacia, el atrevimiento, la osadía que nos lanza a correr riesgos para conquistar lo que amamos; es en esa entrega sin condiciones donde surgen fortalezas donde antes no las había, el amor nos da el valor de:

· Luchar por nuestros sueños.
· Dar la vida por los que llevamos en el corazón.
· Modificar nuestra propia existencia.
· Cambiar nuestro ser.
· Rebasar el límite de nuestras potencialidades.

El amor nos da la fuerza:

· Para respetar a los seres que amamos.
· Para sonreír a pesar de las adversidades.
· De la humildad para pedir perdón.
· La grandeza de la comprensión.
· La nobleza de perdonar.

El amor nos da el poder:

· Para manifestar nuestras emociones.
· Para alcanzar estrellas.
· Para convertir nuestros sueños en realidades.
· Entregar nuestra vida por un ideal.

El amor nos transforma en seres superiores, nos despierta nuestra capacidad de asombro, nos da la sensibilidad de la contemplación, nos impulsa a niveles infinitos, nos da la fuerza para recorrer nuestra vida con un espíritu invencible y nos impulsa a alcanzar lo imposible. El amor es la fuerza que Dios deposita en el corazón de todos los seres humanos, a cada uno corresponde decidir vivir como un paladín o un cobarde, como un conquistador o un conformista, como ser Excelente o un mediocre, como un ser lleno de luz o quien permanece por siempre en la oscuridad, el amor hace nacer la fuerza para atrevernos a ser auténticos colaboradores en la grandeza de la creación.

Pregúntate: Si de verdad amas, ¿estás luchando con todas tus fuerzas para conquistar lo que deseas?

· El valor para luchar por tus hijos.
· Cuidar de tus padres.
· Hacer feliz a tu pareja.
· Conceder el perdón a tu enemigo.
· Pedir humildemente perdón a quien ofendiste.

Pregúntate: ¿Tienes la fuerza para amarte a ti mismo, de convertirte en el ser que estás llamado a ser?

Pregúntate: ¿Te atreverías a hacer de tu vida una obra magistral digna de las manos que te crearon?

Pregúntate: ¿Tendrás el valor de ser un auténtico hijo de Dios?

Pregúntate: ¿Tienes la fuerza del amor?

CONVERGENCIA DEL AMOR

La felicidad consiste en encontrar los puntos de convergencia que produce felicidad a la pareja humana.
El y Ella no tienen que renunciar a su ser para producir al otro felicidad.
El amor no se mide por el dolor y sufrimiento que puedan compartir.
La felicidad es un encuentro para disfrutar plenamente aun cuando el dolor es parte misma de la relación humana.
Añoranza es cuando la ausencia de felicidad llega a nuestras almas por la alegría del otro.
Convergencia en nuestras creencias, es descubrir un amanecer, extraviarnos en el arte, la música, la inspiración divina de la poesía, convergencia cuando deseamos compartir con el otro una vibración que nos identifica y extasía cuando su risa es la mía y sus lágrimas son nuestras.
Convergencia es encuentro, encontrar al compañero de ruta, compartir nuestros sueños, comulgar en lo más sagrado del ser humano: su misión, buscar y alcanzar la misma estrella.
Convergencia es caminar hombro a hombro, al mismo paso, no seguir tus huellas pues corro el riesgo de nunca alcanzarte, si vas sobre mí puedes aplastarme, si estás abajo te puedo olvidar, compañero de ruta es tomarse de la mano para hacer la travesía con la fuerza del otro y sumar su esencia a la vida al encuentro del amor con amor.

Miguel Ángel Cornejo

EXCELENCIA EN EL SERVICIO

El servicio significa la gran opción que tenemos para triunfar ante la nueva competencia y es el cambio para tener éxito corporativo.
Dar es la mayor manifestación del poder, el que sirve domina.
Servicio es la virtud de ser útil, marca la dimensión de la recompensa buscada.
Servicio produce satisfacción y crea necesidad, nos hace indispensables.
Nunca servir en forma proporcional a la recompensa buscada, el hacerlo con valor agregado atrapa clientes de por vida.
Vende y sirve, sirve y vende, es el secreto mercadológico.
Nunca vender lo que no podamos servir.
Servir bien es la pequeña diferencia en la que se finca la grandeza, desafío solamente para mentes triunfadoras.
El servicio enriquece a quien lo recibe y engrandece a quien lo otorga.
El servir en forma magistral es privilegio de seres nobles y extraordinarios.
Servir en forma magistral es privilegio de seres nobles y extraordinarios.
Servir es la oportunidad que tenemos para manifestar nuestra auténtica capacidad.
Los que han servido en su tiempo, han quedado para siempre en la memoria universal de la humanidad.

Nuestro mejor epitafio será cuando digan de nosotros:

“Aquí yace un ser humano que sirvió a su tiempo”

Dios le ha servido siempre a la humanidad, cabría preguntarnos, ¿nosotros le hemos servido a “Dios” para colaborar en su creación?

Servir con alegría es una forma sublime de amar a Dios.

Miguel Ángel Cornejo

EL SER MEDIOCRE Y EL SER EXELENTE

· El mediocre ama su cama como a sí mismo.
· El mediocre nace cansado y vive para descansar.
· El mediocre descansa de día para que pueda dormir de noche.
· Si el mediocre ve a alguien descansando, de inmediato lo apoya y lo ayuda.
· El mediocre sabe que si está en conflicto la fiesta y las copas con el trabajo, está dispuesto a abandonar el trabajo.
· Para quien es mediocre el trabajo es sagrado, por eso no lo toca.
· El mediocre evade las tareas y siempre está buscando que su labor la realice otro.
· El mediocre tiene presente que nadie se muere por descansar.
· El mediocre deja siempre para mañana lo que debe hacer hoy.
· El mediocre se dice a sí mismo: "Si el trabajo es salud, que trabajen los enfermos".
· Cuando el mediocre siente deseos de trabajar se busca un lugar tranquilo y espera pacientemente que esos deseos se le pasen.

En cambio

· El ser excelente saluda al nuevo día con mil proyectos por realizar.
· El ser excelente sabe que para disfrutar el descanso debe terminar el día sin gota de energía.
· El ser excelente disfruta la noche después de un largo día luchando por alcanzar estrellas.
· El ser excelente reta a quienes le rodean a luchar.
· El ser excelente renuncia a todo aquello que obstaculiza sus sueños.
· Para el ser excelente el trabajo significa el medio para alcanzar todo lo que desea.
· El ser excelente arrebata tareas y como líder va siempre adelante.
· El ser excelente está consciente de que son tiempos de construir y que ya tendrá tiempo en la eternidad para descansar en paz.
· Para el ser excelente el día es corto, por todo lo que tiene por realizar.
· Para el ser excelente la peor enfermedad es sentirse inútil.
· El ser excelente sabe que en sus deseos está la dimensión de sus realizaciones.
· El ser excelente hace todo aquello que el mediocre no sería capaz de realizar y está convencido que solamente a través de su entrega incondicional y generosa el mundo puede mejorar, es protagonista del cambio, es el arquitecto social de su tiempo, el ser excelente es por supuesto un triunfador.

Miguel Ángel Cornejo

EL SER HUMANO ROTO

Tú eres un ser humano roto si:

• Ante la derrota te das por vencido
• Si la adversidad te vence
• Si la realidad es más grande que tu imaginación
• Si abdicas a seguir luchando
• Si el cansancio te derrota
• Si no puedes enfrentar el fracaso
• Si la crítica te vence
• Si las circunstancias no son como tus deseos
• Si un no rotundo te descalifica
• Si la humillación y el desprecio son más grandes que tu orgullo para seguir intentándolo hasta conseguir lo que deseas

Sí, el ser humano está roto en mil pedazos, si él mismo se deja fragmentar por la realidad, por los obstáculos que encuentra en su camino, cuando sus anhelos son hechos trizas por la voluntad de los demás, cuando somete sus sueños a la crítica y se deja influir a tal grado que lo convierten en realista, es un auténtico cobarde, pues renuncia a su parte más bella que son sus propios sueños.
Sí, los seres humanos rotos existen, cuando han destrozado ellos mismos sus sueños, jamás volverán a ser íntegros, se han faltado al respeto, en el fondo de su ser se desprecian profundamente pues ya no creen en su persona, la han fragmentado a tal grado que ya ni siquiera intentan volverse a integrar para estar en posibilidad de volverse a amar.
Existen por supuesto seres humanos que han sido rotos no una vez sino en muchas ocasiones y han tenido la humildad de reconocerlo, y han buscado y unido cada una de sus partes y han surgido aun más fuertes de como eran antes.
El ser humano que ha experimentado la destrucción está más dotado para comprender la maravillosa experiencia de volverse a construir a sí mismo, de reconocerse débil para aumentar sus fortalezas, de saberse frágil para protegerse; conocedor de su sensibilidad hace surgir su auténtica sabiduría.
Si tú has sido roto en algún momento de tu vida, te pregunto:
¿Sigues hecho pedazos?
¿Ya no te piensas levantar?
¿Serás un derrotado el resto de tu vida?
¿Ya no existe en ti el valor de levantarte y regresar a la lucha con mayor vitalidad?
Los Líderes de Excelencia han sido despedazados en innumerables ocasiones, su voluntad y determinación han sido mayores a todas las adversidades, por eso son invencibles, irreductibles, tienen la valentía de volverse a recuperar a sí mismos y emprender su lucha como si en el pasado no hubieran logrado nada, los caracteriza no su pasado sino sus anhelos de lo que desean lograr, eso marca su grandeza.

Miguel Ángel Cornejo

EL SER EXCELENTE

· Ser excelente es hacer las cosas, no buscar razones para demostrar que no se pueden hacer.
· Ser excelente es comprender que la vida no es algo que se nos da hecha, sino que tenemos que producir las oportunidades para alcanzar el éxito.
· Ser excelente es comprender que en base a una férrea disciplina, es factible forjar un carácter de triunfador.
· Ser excelente es trazarse un plan y lograr los objetivos deseados a pesar de todas las circunstancias.
· Ser excelente es saber decir "me equivoqué" y proponerse no cometer el mismo error.
· Ser excelente es levantarse cada vez que se fracasa, con un espíritu de aprendizaje y superación.
· Ser excelente es reclamarse a sí mismo el desarrollo pleno de nuestras potencialidades buscando incansablemente la realización.
· Ser excelente es entender que a través del privilegio diario de nuestro trabajo podemos alcanzar la realización.
· Ser excelente es ser creador de algo: un sistema, un puesto, una empresa, un hogar, una vida.
· Ser excelente es ejercer nuestra libertad y ser responsables de cada una de nuestras acciones.
· Ser excelente es sentirse ofendido y lanzarse a la acción en contra de la pobreza, la calumnia y la injusticia.
· Ser excelente es levantar los ojos de la tierra, elevar el espíritu y soñar con lograr lo imposible.
· Ser excelente es trascender a nuestro tiempo legando a las futuras generaciones un mundo mejor.

Miguel Ángel Cornejo

EL SENTIDO DEL TRABAJO

· El orgullo de realizar un trabajo de Excelencia es la forma de manifestar nuestra grandeza.
· Se logra la Excelencia en el trabajo cuando sabemos que ha sido el resultado de usar nuestros talentos a su máxima expresión.
· El trabajo tiene sentido cuando se realiza por la necesidad de dar, con nuestro propio esfuerzo, satisfacción a los demás.
· Se trabaja para expresar lo mejor de nosotros mismos, a través de nuestras acciones realizamos con hechos nuestro ser.
· En la medida en que nuestro trabajo produzca resultados se marcarán nuestras recompensas.
· El trabajo es la fuente inagotable que produce riqueza material y espiritual para nosotros y para los demás.
· A través del trabajo pagamos el precio por la vida que deseamos y queremos tener.
· Para realizar un trabajo de calidad, debemos entender que vivimos todos los días del trabajo de otros seres humanos.
· El secreto para nunca trabajar, es disfrutar lo que hacemos, entonces el trabajo se convierte en placer.
· El trabajo de cada quién es la materialización del valor real de nuestro espíritu.
· Dios que le ha entregado todo al ser humano, a cambio sólo le exige su esfuerzo diario, generoso y creativo en Su labor, que le dé sentido a su trabajo.

Miguel Ángel Cornejo